ENTREVISTA A SEMA D'ACOSTA


Sema D'Acosta, 1975. Natural de Gerena, Sevilla, es Licenciado en Periodismo e Historia del Arte por la Universidad de Sevilla. Es crítico de arte, investigador preocupado por las derivas de la imagen actual y comisario independiente.

"Nos está costando diferenciar lo vivido de lo visto"


-Por primera vez en la historia, tenemos una cámara en nuestro bolsillo y las redes sociales ayudan a difundir las imágenes como nunca antes había sucedido: ¿es la fotografía el mayor arte de nuestro siglo?

Podría decirse que sí, aunque habría que matizar: los dominios de lo fotográfico se han extendido tanto que actualmente es el territorio expresivo donde están ocurriendo más cosas y de forma más rápida. Digamos que es el lenguaje que mejor se adapta al siglo XXI y los cambios que se han producido a nivel tecnológico y social en las dos últimas décadas tras la llegada de Internet, los smartphones y la proliferación de las redes sociales. La gente joven se comunica hoy con imágenes, piensa y entiende el mundo a través de imágenes. Las ideas hoy se enlazan directamente con la imagen, todo es visual. La pantalla del portátil o del móvil son hoy más importantes que la realidad y eso resulta un verdadero problema: nos está costando diferenciar lo VIVIDO de lo VISTO, una situación que altera nuestro imaginario y la percepción de la experiencia. No olvidemos que nos hacemos como personas a través de ese bagaje de experiencias; somos en gran parte lo que vivimos, el resto podríamos definirlo como una especie de espejismo virtual; algo que parece que es, pero que no es. Estamos en un momento de transición hacia un modo nuevo de entender la imagen que poco tiene que ver con el valor documental y narrativo de la fotografía en blanco y negro que ha predominado en el siglo XX.

-¿Y es el feminismo el tema de moda en el arte en los días que vivimos?

No, más bien es una etiqueta fácil a la que recurren algunas artistas de segunda o tercera categoría para acaparar foco y tener un altavoz que de otra manera no tendrían nunca. El movimiento feminismo es algo muy serio, fue importante a nivel social y artístico en los años 60 y 70 del siglo pasado, ahí hubo mujeres que se jugaron el tipo, que en un ambiente hostil se posicionaron para cambiar las cosas. Luego han ido apareciendo más personas que tras ellas han seguido aportando, pero de otra manera. Hoy quizás la lucha va en otro sentido, otras minorías han ido reclamando su espacio (Colectivos LGBT o veganos y animalistas, por ejemplo) porque no han tenido un sitio desde el que poder contar sus historias ni se han sentido escuchados nunca y menos en España, que es un país que llega tarde a estos movimientos globales del arte y la sociedad, sobre todo porque aquí entonces vivíamos una dictadura.  Hoy, la lectura tiene más que ver con un tipo de identidad queer que con el feminismo directamente. De todos modos, debemos procurar siempre que hombres y mujeres -amen a quien amen, deseen a quien deseen, piensen como piensen-, tengan las mismas oportunidades en cualquier campo y sean tratados de la misma manera siempre.

"El talento no es nada, incluso puede ser contraproducente"


-En una cultura tan habladora como la andaluza ¿cómo podemos huir de la capacidad narrativa de la fotografía para seguir contando las cosas que ocurren?

Hablar y ver son acciones comunes, ambas potencian la comunicación y el entendimiento entre personas. Son dos aspectos distintos, aunque complementarios. Es imposible huir hoy de la imagen, está por todos lados, anega la realidad, así que lo mejor es adaptarse a los nuevos tiempos. Aquí la gente es habladora... pero también tocona, extrovertida. En definitiva, somos dados a la calle y el encuentro, a contar y compartir. La imagen ilustra eses historias nuevas y sólo hay que ver ahora lo esencial que se han vuelto los grupos de WhatsApp en las familias o entre amigos. Seguro que aquí, precisamente por nuestra condición, se usa mucho más el WhatsApp que en otros sitios, se mandan muchas más imágenes y se inventan los mejores memes de España; de eso será difícil tener datos, pero la guasa y el sentido de la vida del sur se han potenciado con estos nuevos modos de comunicación que fusionan imagen y palabra.

-¿Los comisarios y los críticos tienen también la función de cazatalentos?

No me gusta ese término, eso no existe en arte contemporáneo. Las cosas no se encuentran como si fuesen algo casual, todo es mucho más complicado y difícil. No se trata de buscar un tesoro escondido en un pecio naufragado.Más bien se podría decir que casi todo lo que ocurre en arte contemporáneo es profundamente causal porque tiene que ver con recorridos y no con momentos puntuales. El talento no es nada, incluso puede ser contraproducente porque si alguien tiene facilidad en algo tiende a confiarse o puede malgastar esa virtud de la forma equivocada. Tener talento es una parte relativamente poco significativa en cualquier carrera profesional; ayuda, pero no tanto... Son mucho más determinantes inteligencia, actitud, perseverancia, esfuerzo, intuición, relaciones sociales...Como comisario, es importante seguir a la gente desde que comienza y darle oportunidades, observarlos desde lejos y desde cerca... Yo intento conocer a todo el mundo que puedo y estar al tanto de su desarrollo... Dedicarse al arte contemporáneo es algo que se cultiva todos los días, nadie te da billetes para poder entrar y una vez dentro ya no te mueves de ahí, eso es una tontería pensarlo así. El arte contemporáneo es un mundo volátil, cambiable, dinámico... puedes subir y bajar con facilidad, tener reconocimiento y al poco estar olvidado...

"Que nadie piense que por tener mucha ilusión lo que hace tiene valía"


-¿Cómo puede un joven lleno de ilusiones convertirse en un artista y dedicarse a ello? 

Honestamente, no lo sé; no hay fórmulas ni atajos. Trabajo, capacidad de observar y escuchar, ver mucho y leer más, lo normal como en cualquier desarrollo personal y profesional...Cuidado con la palabra ilusión: es paradójica en sí misma porque no tiene contenido, está huera, no es nada.... Quizás lo interesante de la ilusión es que es un modo de enfrentarse a las cosas en positivo, de ser dispuesto y empezar con el talante adecuado, pero es una cáscara vacía, que eso no se olvide. Que nadie piense por favor que por tener mucha ilusión lo que hace tiene valía o sentido.... La ilusión es necesaria, nos motiva ante la expectativa, pero ser artista es otra cosa.

-¿Y depende del arte mediante el que se exprese: pintura, escultura, fotografía, videocreación...?

El medio no es importante; lo fundamental es tener cosas que decir, encontrar un sitio para pensar el mundo desde tu posición y contar algo nuevo que despierte interés en los demás.

-¿En qué momento se encuentra el mundo de la fotografía en Sevilla?

Muy bueno. A falta de infraestructuras, las iniciativas personales van generando dinámicas.Aquí hay colectivos y gente que se mueve, habitualmente. Ahora hay muchos cursos que te permiten conocer, que te enseñan y motivan para aprender a ver, iniciativas que te permiten adquirir cultura visual. Es importante entender que lo fundamental no es tanto manejar una cámara como aprender a mirar con madurez. Hay constantes exposiciones de fotografía en Sevilla, desde el CaixaForum o el CAAC hasta galerías y espacios alternativos. Por destacar un lugar donde se están haciendo bien las cosas desde hace unos años, señalaría los ciclos formativos de Fotografía de la Escuela de Arte de Sevilla, su nivel es de los mejores de España, hay profesores muy reconocidos entre los que imparten clases. Además, esas enseñanzas son gratis, públicas.

"Al sevillano le cuesta valorar lo que tiene, nos cuesta mirar hacia nosotros sin quejarnos o minusvalorarnos"


-¿Y del resto de artes, cual consideras que es el fuerte de esta ciudad?

Sin duda, la pintura. Sevilla es la ciudad más importante de España en cuestiones de pintura. Desde hace décadas. Muchos de los mejores pintores españoles del último medio siglo son de Sevilla o están vinculados a la ciudad de una u otra manera porque estudiaron en su facultad o vivieron aquí un tiempo. Desde históricos como Luis Gordillo y Carmen Laffón hasta referencias actuales como Rubén Guerrero y Miki Leal. Desde Pepe Soto,Gerardo Delgado, Juan Suárez, Guillermo Pérez Villalta, Juan Lacomba, Ignacio Tovar o José María Bermejo hasta Pepe Domínguez, Alberto Montes, Manuel M. Romero o Sofía González que apenas tienen ahora veintipocos años.

Es curioso esa insistencia en la pintura como camino, como manera de estar en la vida. Esa genealogía que ya dura décadas debería ser más tenida en cuenta, más valorada al menos desde la Universidad. Hay muchos pintores buenos aquí desde mediados del siglo pasada hasta ahora, muchos. El arco es muy amplio y abarca desde Miguel Pérez Aguilera, Santiago del Campo, José Luis Mauri, Jaime Burguillos, Teresa Duclós, Barbadillo, Joaquín Sáenz.... hasta Curro González, Patricio Cabrera, Abraham Lacalle,Ricardo Cadenas, Pepe Barragán, Enrique Quevedo,Javier Buzón, Félix de Cárdenas, Ricardo Suárez....

Es que aquí hay una variedad increíble, la lista es incontable y aparecen generaciones nuevas que siguen aportando: Mariajosé Gallardo,Cristina Lama, Matías Sánchez, Gloria Martín, Cristóbal Quintero, Miguel Gómez Losada, Ana Barriga, Javier Parrilla, José Carlos Naranjo, Ruth Morán, Fernando Clemente, Norberto Gil, Rodríguez Silva, David López Panea, Ramón David Morales, Bea Sánchez, Almudena Fernández Ortega, Pablo Díaz Merchante, Fran Ramírez...

"Debemos viajar más para saber situar en su justa medida el potencial de la ciudad donde vivimos"


-¿Sevilla es un buen punto de partida o lo mejor es “dar el salto” a otras ciudades como Madrid o Barcelona?

Hoy en día no hace falta estar en Madrid o Barcelona, aunque sí es esencial viajar a ciudades importantes con asiduidad. No sólo Madrid y Barcelona, también Londres, París o Berlín, a cualquier sitio donde esté ocurriendo aquello que nos interesa. Todo está cerca ahora. Sí se quieren alcanzar ciertas cotas nacionales o internacionales, es inevitable tener contactos y estar al tanto de lo que va pasando en esos núcleos centrales donde se cuecen las situaciones protagonistas. Desde mi punto de vista, Sevilla es una ciudad ideal como base de operaciones: tiene una escala personal maravillosa, está muy bien conectada por avión o tren y la relación calidad de vida-costes es bastante razonable, al menos por ahora.

-Los sevillanos se aferran a sus tradiciones y las muestran como el súmmum del arte en Sevilla ¿podemos superar nuestros propios tópicos?

Debe haber de todo, eso enriquece la globalidad de lo que significa Sevilla hoy. Yo no me quejo de ese pasado, convivo con él, lo respeto, entiendo y disfruto. Pido lo mismo desde este lado de la cultura, aunque seamos minoría: respeto y entendimiento.

-Y para terminar, completa esta frase: “El objetivo principal a nivel cultural de Sevilla debe ser...”

Entender que, más allá de ese recurrente peso de las tradiciones, sobre todo Semana Santa o la omnipresencia del Flamenco, vivimos en una ciudad de primer nivel en cuestiones de cultura contemporánea. Sevilla posee una oferta fantástica en teatro, ópera, danza, artes visuales, música, conciertos... En su conjunto, el panorama es bastante completo, amplio y para todos los gustos. Al sevillano le cuesta valorar lo que tiene, nos cuesta mirar hacia nosotros sin quejarnos o minusvalorarnos... Debemos viajar más para saber situar en su justa medida el potencial de la ciudad donde vivimos.

-Muchas gracias, Sema.