ENTREVISTA A ANTONIO BEJARANO




Antonio Bejarano Ruiz. Cursó estudios en Publicidad y Marketing, trabajó durante más de veinte años relacionado con la moda. Impartió cursos de Protocolo. Retransmisiones en GiraldaTV las Semanas Santas de 2010 y 2011 además de Simof y Sevilla de Moda. Actualmente es director y presentador del magazine diario "Estilo Sevilla" en Sevilla SFC Radio. En la misma cadena, presentó "Tardes de Sevilla" y en Sevillafc TV los programas "Fuera de Juego" y "Entre tú y yo". Co-autor del libro "Imago Mariae" y ha dado varios pregones, entre ellos el de la Semana Santa de Sanlúcar de Barrameda en 2014, el de la Pastora de Capuchinos, Hdad de los Gitanos, entre otros espectáculos en los que también ha aportado los textos y la voz. Es vestidor de muchas Vírgenes en Andalucía y está muy vinculado con el mundo del arte cofrade.


"Cuanto mejor sean vestidas las Vírgenes, más certera serán en la presentación ante el fiel para el motivo por el que fueron creadas"



-En febrero de 2017 salió a la luz el libro “El arte de vestir a la Virgen” de la editorial Almuzara con tu autoría junto a J. I. Sánchez Rico y Jesús Romanov. ¿Dónde se aprende este arte?

El libro fue una petición de Rosa y Esperanza García Perea de la editorial Jirones de Azul, algo que no esperábamos y nos dio muchas satisfacciones porque hasta ese momento no se había escrito un libro en el que se tratase el tema tan profundamente y dándole su sitio a los grandes maestros que hemos tenido en Sevilla. Tan es así que hasta en la biblioteca de la Facultad está como libro de consulta. La segunda edición se publicó con la editorial Almuzara.

Pepe Garduño, gran maestro, hizo unos cursos dos temporadas a principio de los noventa de donde salieron grandes vestidores y alguna vestidora que aprendieron la técnica y los distintos tipos de tocados que Pepe enseñaba.

En mi caso, tuve la inmensa suerte de estar junto a Pepe Asian en los Servitas ayudando en traer lo que él necesitaba y pedía. También con Antonio Fernández en Las Aguas. Tuve la inmensa suerte de ver vestir a Paco Morillo, Pepe Garduño y a otros muchos.

Supongo que se aprende observando, desde el respeto, la admiración, aunque en mi caso, al menos, cada día sigo aprendiendo como el primer día. Es como si con los años, me diese cuenta que menos se sabe cuanto más se trabaja. Un continuo reto.

"En el caso de que no se pusiese un precio, las Hermandades tendrían que ser agradecidas y pagar. En muchas ocasiones no escatiman en bandejas de pescaíto frito y se olvidan de lo principal"


-Como cualquier arte, tiene una historia y unas normas que se pueden seguir o no. ¿Podrían existir enseñanzas regladas para vestir imágenes?

Pues no lo sé. Hay títulos de talla, orfebrería, pintura, escultura, floristería... pero no lo sé. También es verdad que la técnica de todas las artes, se aprende. Pero no por sacarte la Carrera de Bellas Artes en la especialidad de pintura, te acredita que vas a ser un buen pintor. Hay algo más. También es verdad que hay cualidades innatas en las personas para casi todas las profesiones, que te facilitan el aprendizaje, pero eso no es todo. Luego se completa con la formación y la experiencia.

Es una gran responsabilidad puesto que al ser una imagen de candelero, se finaliza la obra y se completa cuando está vestida. Además, no olvidemos que es un vínculo para la oración, y cuanto mejor, más digna y mas "atractiva" para la vista, piadosa, regia, se presente la imagen, más fuerza tendrá y será mas certera la presentación ante el fiel para el motivo por el que fueron creadas.

"Algunos no se dan cuenta que la carrera de Bellas Artes sólo en materiales ya es una de las más costosas, y a veces piensan o te venden que por regalar una pintura para una portada de boletín, les van a llevar a exponer al MOMA..."


-¿Ser vestidor de imágenes es un trabajo remunerado o existen devotos que lo hacen de manera gratuita?

Seguro que esta pregunta no se la harías a un orfebre, un tallista, un escultor, un florista, un encendedor, una banda... incluso a un predicador. Pues como todos los casos, depende. En las hermandades de cada uno, o por otros motivos, no sólo no se cobra, sino que además como a muchos cofrades nos cuesta el dinero. En mi caso, por supuesto que hay hermandades, las mías, donde no se me ocurre. Otras sí son muy generosas sin necesidad de pedir nada. Pienso que hay que poner en valor la figura del vestidor.

Durante años, ha sido una figura incluso hasta degradada. Aún siguen las bromitas sobre los alfileres, que parece que si los tocas, de momento te conviertes en Esperanza Roy, cosa que en otras labores artísticas no ocurre. Como ser camarera era sinónimo de solterona, o que te ibas a quedar para vestir santos.

Lo que quizá más duele a algunas hermandades, que están formadas por personas evidentemente, es el dinero. Si cobras hasta se te respeta más. Además de gasolina, peaje, parking o gorrilla de turno, se realiza un trabajo que no todo el mundo hace. Suspende o directamente no plantees vacaciones, puentes, etc. Vestir con 50 grados o granizando, con fiebre, luto, etc...  ¿Porqué no cobrarlo?

Es un cargo además de gran responsabilidad con la Imagen, vemos y vivimos momentos muy íntimos y somos responsables de muchas cosas. No sólo es poner cuatro trapitos como alguno piensa. Hay seguridad, afianzar todo para que no se caiga en la calle... Yo jamás me he ido a ofrecer a una hermandad para que me eligiesen su vestidor. Si el resto de las artes tienen una elaboración, una ejecución y no se escatima (en principio) en sus presupuestos, ¿porqué el vestidor tiene que regalar su trabajo? Además en el caso que no se pusiese un precio, la Hermandad tendría que ser agradecida y pagar por un trabajo. En muchas ocasiones, no se escatima para bandejas de pescaíto frito -que está muy bien- y se olvidan de lo principal.
Es un caso que también se utiliza en la mayoría de los casos con las conferencias, los pregones, etc.
También se intentan beneficiar muchos con el tema de los carteles, portadas de boletines, etc... no se dan cuenta que la carrera de Bellas Artes sólo en materiales ya es una de las más costosas, y a veces piensan o te venden que por regalar una pintura para una portada de boletín le va a llevar a exponer en el MOMA... y en el caso irrisorio que eso sucediese... Mientras tanto, ¿no se come? ¿no se paga el móvil? ¿ni la ropa?

"Aunque pueda sonar raro, yo no me considero ni me siento vestidor. Ahora mismo disfruto mucho con lo que hago, pero el día que aburra o no me motive o sienta que ha pasado mi momento, lo dejaré"


-¿Debería pagarse siempre?

Pues te digo lo mismo, depende de tu hermandad, de otros muchos factores y depende del vestidor. Si yo regalo algo es porque yo quiera, no porque nadie me lo imponga.

Igual te digo que hace unos años, el vestidor era un cargo que no se cuestionaba. Pasaban las Juntas de Gobierno y era un cargo que no se tocaba. Quizá en cierta medida por ese punto un poco peyorativo que tenía. Hoy día, cada junta puede llevar su vestidor, como sus equipos de capataces, floristas, encendedores, etc. hasta proveedores de cartuchos de tinta para el ordenador o cualquier personal externo que preste un servicio para la Hermandad. De igual modo, un vestidor no tiene porqué aguantar todo. Yo me curé de espanto en mi casa, la Pastora de Capuchinos, que de un día para otro, apareció la Virgen vestida por un fraile. Y no hubo cataclismos. Ni la Virgen dejó de salir, ni yo dejé de ir por la Hermandad ni me dio un infarto por eso. Me sirvió como cura de humildad para posibles cambios. Gracias a Dios, todos somos necesarios pero no imprescindibles, y nada es para toda la vida.

Aunque pueda sonar raro, yo no me considero ni me siento vestidor. Ahora mismo disfruto mucho con lo que hago, pero el día que aburra o no me motive o sienta que ha pasado mi momento, lo dejaré. Igual que otros dejaron el sitio, yo lo dejaré sin problema.

Hace casi dos años, presenté mi primera dimisión como vestidor de una Hermandad. Además de una Hermandad a la que tenía y tengo mucho cariño desde mi infancia. Pues bien, o a la figura del vestidor se mima, se valora y se le da cariño, o ya no pinto nada allí. Un desastre. Nunca había hecho una carta de dimisión, ¡y escribí dos folios! De la que no ha trascendido nada por mi parte. Además, si media Junta había dimitido, el tema de la Banda de la Puebla, que ganó el juicio aunque la Hdad venda lo contrario, el tema de capataces... Alguno dijo que no era el momento de dimitir, pues creo que tenían razón: tendría que haberlo hecho mucho antes. Confío que los tiempos cambien.

En esto y en todo, como decía Benito Pérez Galdós en "Fortunata y Jacinta" hace más de 130 años... España es el país de la envidia. Algunas personas, no quieren lo que tu tienes, lo que quieren es que tú no lo tengas.

Cuando una hermandad se pone en contacto conmigo o supongo que con cualquier otro compañero, se buscan las fechas o los cambios que tiene la imagen, etc. Fundamental, el compromiso. Saber lo que se hace, que es un equipo de trabajo entre camareras y priostes. Si el equipo está en la misma dirección, todo suma para que el resultado sea el óptimo.

"Qué triste que los «artistas» de las redes sociales que se dedican a destrozar a los demás no se den cuenta que en cuanto cierran Facebook, Twitter, Instagram... se apaga su luz y su «reinado»"


-¿Con qué experiencias te quedas?

Se viven momentos muy especiales y emotivos. Con grandes vivencias, testimonios, ocasiones que tenemos la suerte de vivir un pequeño grupo de personas habitualmente por el carácter íntimo del momento.
Hay ocasiones en las que si todo va bien y el resultado es bueno, el éxito es de todos. Y si no gusta casi el 90% de los casos la culpa es del vestidor. En ocasiones puede ser así, pero en otras muchas, depende de caprichos de camareras, priostes, etc. o de la ropa que haya que poner a la imagen.

Si cambias el estilo, que lo has cambiado. Si no lo cambias, que siempre vistes igual. ¡La gente parece que trabaja en Correos con tanto "sello"! (Risas)

-¿Qué opinas de las críticas?

Hoy día con los "reinos" de las redes sociales, la gente ataca sin piedad. Muchas veces sin conocimiento. Faltando incluso el respeto a la persona. Todo es susceptible de que te guste o no, pero hasta ahí. Si ya está oculto tras un nick... apaga y vámonos.

No se valoran los años de experiencia, el proceso... se creen que te ha caído del cielo y no se mira el camino. Sólo la meta. Todos somos expertos capateces, priostes, músicos, vestidores, tallistas, pregoneros, etc. Como en una grada de fútbol, que todos somos entrenadores.

Supongo que programas tipo "Sálvame" han influido en la prensa sensacionalista y en el libertinaje de los "artistas" de las redes sociales que se dedican al éxito destrozando a los demás. Qué triste que no se den cuenta que en cuanto cierran el PC, Facebook, Twitter, Instagram... se apaga su luz y su "reinado".


-¿Se está viviendo un buen momento artístico en Sevilla o todo tiempo pasado siempre fue mejor?

Hay de todo, bajo mi punto de vista. Excelencia y mediocridad. Influye muchísimo también que algunas hermandades quieren duros a real. Trabajitos gratis a coste cero con la promesa de que llegará algo mejor.
Si antiguamente, cada profesión estaba especializada, ¿por qué hay talleres, por ejemplo, de bordados que se empeñan en ejecutar absolutamente todo? Hay maravillosos bordadores, tallistas, escultores que no dibujan bien y se empeñan en hacer toda la obra. Pues bien, la obra se quedará en un porcentaje menor que si el dibujo es proyectado por un artista especializado en esa disciplina.

Montañés tallaba y Francisco Pacheco policromaba... a partir de ahí no hay nada más que añadir. Pura excelencia. No olvidemos que sumar multiplica.

"Como comisario he intentado que el colectivo de artistas se uniese aún más. Dejar a un lado grupos, sub-grupos, pandillas y tonterías varias que lo único que hacen es degradar la profesión. Ni vetos ni censuras por parte de nadie"


-Tienes otra faceta artística que es la de comisario de exposiciones, la última, para celebrar el 150 aniversario del Círculo Mercantil Industrial de Sevilla, ¿en qué consistió esta tarea?

Yo había comisariado junto a Alberto Prats las dos ediciones de "Miradas de Silencio y Amor" en Sanlúcar de Barrameda y también había asesorado a nivel privado sobre exposiciones de Hermandades. Práxedes, presidente del Circulo Mercantil, me llamó y me dijo que quería que fuese el comisario de esa exposición conmemorativa. Absoluta libertad y que disfrutase haciéndolo fueron sus palabras. No sabía lo que se me venía encima. Localizar artistas, confirmaciones, ideas, ofrecer ayuda a todo el que la necesitase, caída de lista de algunos por motivos ajenos a la expo.

Le pedí a Práxedes hasta el patio y la galería del primer piso, porque quería que nadie se quedase fuera. Al final fueron las dos salas expositivas.

Soy consciente que había muchas firmas que me hubiese encantado que estuviesen, pero por espacio y ya por tiempo me fue imposible.

Llegó a emocionarme que algunos artistas me recomendasen a otros que quizá yo no conocía, dándome cuenta también de la generosidad de muchos de ellos. No con el concepto de: Yo estoy y me da igual el resto. Todo lo contrario.

-Los comisarios de exposiciones tienen cosas que contar a través de los artistas que selecciona, ¿qué tiene que contar Antonio Bejarano como comisario?

Mi idea era clara, abrir el círculo, porque como dije en la presentación, sumar... multiplica. Pintura, escultura, de firmas conocidas, más populares a nivel mediático y otros muchos artistas de diferentes edades, localidades, excelentes en su disciplina a los que hasta ese momento nunca se le había dado la oportunidad de exponer su obra en Sevilla.... un auténtico retraso, por cierto.

Intentar que el colectivo de artistas se uniese aún más. Dejar a un lado grupos, sub-grupos, pandillas y tonterías varias que lo único que hacen es degradar la profesión. Ni vetos ni censuras por parte de nadie. Todo esto, por supuesto, desde mi punto de vista ¿eh? Estoy mu contento y agradecido. Además muchos de ellos vendieron sus obras o recibieron encargos in situ o los han llamado posteriormente para otras historias.


-¿Qué otras inquietudes artísticas tienes? ¿Dibujas, pintas, modelas...?

Tuve la inmensa suerte de tener como profesor a Don José Méndez en los Salesianos. Gran parte de mi admiración por el arte se lo debo a él. El mejor profesor que he tenido en mi vida. También Manolo Madrigal cuando estudié Publicidad, un tio maravilloso, que me motivó muchísimo.

Respecto a la pregunta, he hecho mucha pintura en tela, como ornamentación. Me encanta el belenismo. Gracias a Antonio Díaz Arnido me envenenó el Nacimiento Napolitano y el de "cacharrería" gracias a Francisco Conde y Francisco Betanzos. Tres grandísimos pintores, tres grandes artistas y tres grandes amigos a los que quiero y admiro.

-Diriges un magazine de mañana en Radio Sevilla F. C., que se llama "Estilo Sevilla". Sueles hacer entrevistas ¿a qué persona relacionada con el mundo del arte en Sevilla te gustaría hacerle una entrevista y aún no hayas podido?

Si pudiese, por soñar... Diego Roldán, José Montes de Oca y Baldomero Romero Ressendi.

He tenido y tengo la suerte de entrevistar a grandes artistas en el plano más amplio de la palabra. Cofrades que ya no están por desgracia como mis queridos Pepe Asian y Pepe Garduño, José Paz Vélez y Manolo Lobato entre otros. Pintores, escultores, orfebres, proyectistas, bordadores, capataces, etc... y en otros ámbitos, cantantes, escritoras, cocineros, todo tipo de profesiones. Desde una monja de clausura a una ex-prostituta de alto standing que había escrito un libro interesantísimo sobre su vida.

Consejos, recetas de cocina, cuentos, etc. y por supuesto, temas de solidaridad, ayuda, fundaciones de mil y una historia para ayudar a los demás. Cada día es una aventura y un reto de 3 horas diarias y en directo.
Cada día aprendo algo. Pasan tantas personas entre invitados y colaboradores que cada mañana es un reto y una aventura maravillosa.

"No entiendo a la Sevilla que odia a Las Setas y no clama al cielo por las farolas de autopista y el suelo infame que tiene la calle Sierpes"


-¿Qué es Sevilla para ti? 

Sevilla, como la Semana Santa, es todo y nada. Una parte importante de mi vida, pero sin dejar de mirar hacia afuera.

Sevilla es mi vida, mis raíces, un espejo donde mirarse. Una ciudad que lo fue todo y a veces se queda en eso, en vivir del recuerdo y del pasado. En ocasiones anclada y obsoleta, pero con un potencial enorme que no ha cambiado. Conformista y quisquillosa. Que deja pasar grandes ocasiones que traerían buena repercusión para la ciudad y sus ciudadanos.

El sevillano, algún tipo de sevillano, tiene la creencia que todo lo mejor está aquí. Pues bien, para comprobar eso, hay que salir, ver, disfrutar y aprender de otras cosas y culturas. Luego darte cuenta que hay cosas en Sevilla, que no las hay en ninguna otra parte del mundo.

También está el otro tipo de sevillano y que me enerva la sangre, el que sólo ve cosas bonitas fuera. Novelerío máximo que no es justo tampoco.

No entiendo la Sevilla que odia a Las Setas (cada uno es libre de que algo le guste o no) y no clama al cielo por las farolas de autopista y el suelo infame que tienen por ejemplo la calle Cuna y Sierpes. Que no grite por la Plaza del Pan... etc, etc, etc.. Estamos acomodados a muchas cosas y por desidia o porque no vemos más allá, aceptamos todo.

No puedo hablar de mi vida y Sevilla, sin hablar de mi otro paraíso, Sanlúcar de Barrameda. Mi pasión, mi amor, donde no hay problemas y me reconforta siempre. Cultura, iglesias, monumentos, Semana Santa, Feria, verano, gastronomía exquisita, sus gentes... Una maravilla.

Y sería muy injusto no hablar de un pueblecito perdido de la Sierra, en la provincia de Badajoz que me tiene enamorado. Malcocinado. Desconexión total, amigos, charlas, rutas, un auténtico lujo y un "re-cargador" de pilas único.

-¿Y el arte?

Puede ser una forma de vida, un imán para las ciudades, algo que a mi en concreto me emociona. También me pone nervioso. Pienso que hoy en día hay mucha verdad, diferencia, apuestas frescas y clásicas. Y también mucha mentira, postureo, etc. Como en todo en la vida. Ni más ni menos. Si miras la vida bajo el prisma del arte, lo encuentras hasta en la forma de colocar un tapita con sus roscos.

Cuando ves algo que emociona -sea bueno o no- lo que importa es la emoción. Eso no quita que haya cosas buenas o malas. Lo de que el libro de los gustos está en blanco yo creo que eso no es cierto.

-Muchas gracias, Antonio. 

¡Gracias a vosotros!

Es para mi un honor formar parte de esta serie de entrevistas y vivencias donde tantos artistas a los que admiro y amigos a los que quiero han aportado su visión. Y un privilegio también ser el primero en la disciplina artística que yo trato en ser entrevistado.

Aprovecho para agradecer el trato y la confianza que las Hdades tienen conmigo. Priostes, camareras, auxiliares, juntas de gobierno y todo lo que conforman la gran familia de cada Hdad. Su cariño, sus atenciones y la confianza al dejar en mis manos su más preciado tesoro. Un orgullo, un privilegio y una enorme responsabilidad.

¡Gracias por todo!