ENTREVISTA A FERNANDO AGUADO


Fernando Aguado, 1979. Escultor-imaginero, pintor y restaurador Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en la Especialidad de Restauración y Conservación de obras de Arte.


"Para rezar yo sólo veo un camino, que es la naturalidad, no el hiperrealismo. No quiero que mis Imágenes sean obras de un museo de cera"


-¿En qué proyectos escultóricos te encuentras actualmente?

Estoy realizando una recreación tridimensional de la Virgen de Guadalupe de México (que como sabemos es una pintura) a tamaño natural, en madera policromada y estofada en oro fino . Es un trabajo muy complejo pues estoy intentando que sea lo más fiel posible al original. También estoy realizando la Imagen de Jesús Resucitado para Guadalcanal y del Ecce Homo para la Presentación al Pueblo de Aspe, que fue mi primer grupo escultórico.  De Éste último estoy realizando el cuerpo en talla directa.

-El retrato del natural en figuras secundarias es uno de tus sellos, que compartes con tu maestro Juan Manuel Miñarro, ¿por qué no en los Sagrados Titulares?

Hay veces que si he utilizado alguna referencia del natural para las imágenes de Cristo o de la Virgen pero las he idealizado mucho. Quizás porque no quiero que nadie se identifique directamente con la recreación de la Divinidad. Si utilizo ese recurso me gusta camuflarlo, al menos a día de hoy. Me gusta diferenciar lo terreno de lo que no lo es.

-¿Hacia dónde va la imaginería en Sevilla?

Pues por un camino va muy bien, los imagineros vamos evolucionando y queriendo mejorar cada día. Si es verdad que veo que hay una tendencia a volver a lo antiguo pero algunas veces excesivamente potenciado a mi gusto, pero es eso, mi gusto. Siempre habrá gente que haga las cosas bien y quién no.

Y además cada persona tiene su gusto, por eso no hay nadie mejor que nadie. Lo excesivamente realista no me encaja para rezar. Me preocupa la unción más que otra cosa y hay veces que se puede perder entre tanta ansia de perfección.

"No me gusta que la mayoría de los carteles sean gratis por sistema y los pintores entren siempre por el aro de las Hermandades, que tiran la piedra por si cuela"


-También conocemos tu faceta como cartelista cofrade ¿cómo ves este momento artístico con tantos pintores en el sector?

Hay obras magníficas de gente que aporta visiones muy interesantes, y siempre que veo algo que me gusta me quito el sombrero ni tengo pelos en la lengua para decirlo. Pero también veo que ahora parece que todo tiene que ser moderno, y a mí lo que me vale es que la obra sea buena y me anuncie lo que pretenda ese cartel. Me da igual si es barroco como impresionista, pero que tenga calidad. Lo que no me gusta es que la mayoría de los carteles sean gratis por sistema y los pintores entren siempre por el aro de las Hermandades, que tiran la piedra por si cuela. Todos hemos hecho cosas gratis, pero todo tiene un límite, siempre no puede ser, es nuestro trabajo....Yo tendría muchos más carteles hechos si cobrara menos o dijera sí al regalo.

-¿Crees que con tanta comunicación gráfica a través de internet cada vez es más complicado mantener un sello único sin que otro escultor se “inspire” de tu obra?

Ya he visto más de una imagen mía copiada. Es más, me han fusilado en Mallorca mi Descendimiento de Hellín, y la Hermandad tuvo la poca vergüenza de pedirme presupuesto y después irse a un escultor sudamericano para que se lo hiciera por dos duros.Evidentemente lo que hicieron es un pésimo intento de copia. No tengo miedo porque quién copie a otro nunca estará a su altura del original. Quien copie para una obra nueva ( no una réplica) evidencia su falta de creatividad. También he visto copiado mi Traslado al Sepulcro de Cabra y mi Cristo de la Salud de Jerez. Al menos me quedo con el piropo que le están otorgando a mi obra. Pienso que hay que aprender de los demás y llevarlo a tu estilo.

-¿Quiénes son tus compañeros y a quien no los consideras?

Mis compañeros son aquellos que me respetan como persona y como artista (siempre en potencia).Para ello han de ir de frente y no querer hacer jugarretas ni hablar mal de mi sin motivo, cosa que muchas veces me ha ocurrido.No pretendo que les guste mi trabajo, tan sólo que lo respeten. No considero compañero a todo aquel que desprestigia la profesión y va buscando un codazo para quitarte de en medio. En cuanto a los presupuestos cada uno da el suyo. Eso es libre pero allá cada uno con lo suyo, hay quien no paga ni los materiales con los números que ofrecen. Y todo el mundo empieza, pero la dignidad se huele de lejos y no tiene nada que ver con el dinero. A mi casa han venido compañeros a ver mi obra y eso es un gesto de cariño y de humildad. El sol tiene que salir para todos y no se porqué hay quién se empeña en querer fastidiar al otro. Tengo un grupo de WhatsApp con compañeros que hablamos a diario y nos apoyamos unos a otros. Eso para mí es un gustazo.


"Ortega Brú hoy lo tendría más complicado por la tendencia hiperrealista que hay. La gente hoy busca más el detalle que la contundencia"


-¿A quién admira Fernando Aguado?

Pues además de a los grandes que ya sabemos, Roldán mi debilidad, Montañés, Mesa, Luís Salvador Carmona, Los renacentistas y  Barrocos Italianos, pintores antiguos, impresionistas etc....admiro a mucho compañeros actuales. a mi maestro Miñarro lo admiraré siempre y el oficio de Duarte, a Darío Fernandez lo tocó Dios con la varita, la evolución y pureza técnica de Martín Nieto, la delicadeza de Juan Manuel Parra que es un tsunami, las telas de Murciano y Tellez, lo contenido de Leal, El atrevimiento de Juan Antonio Blanco,las ganas de Segarra que es mi amigo desde niño, de Arteaga qué te digo que no sepamos, Romero Zafra y Bernal tienen joyas salidas de sus manos, Lourdes está haciendo cosas preciosas, Troya va a pasos agigantados... es que creo que todos los compañeros aprendo algo, todos tienen una manera distinta de ver esta profesión. Admiro a todo aquel que está en la barrera de la dignidad artística, porque siempre tendré algo que aprender de ellos.

-En una entrevista dijiste que te gusta la escultura con gestualidad suelta y sin embargo, en el arte sacro es impensable ese lenguaje ¿por qué crees que la imaginería no siguió tras la senda que abrió Luis Ortega Bru con su expresionismo?

Cuando me refería a eso es a no tener que estar tan encorsetado en la perfección. Ortega Brú fue único y creo que nadie sería capaz de hacer lo que él hizo. Era su mano. A mi encantan los grafismos. La tripa hace años que no la uso en la policromía, pero pienso que Ortega Brú hoy lo tendría más complicado por la tendencia hiperrealista que hay. La gente hoy busca más el detalle que la contundencia.

-¿Vivimos entonces anclados en el barroco y de ahí no salimos?

Es que para rezar yo sólo veo un camino, que es la naturalidad, no el hiperrealismo. Quiero que la imagen sea eso, Imagen, no una obra de un museo de cera que me dé reparo acercarme. Hay maneras de decir las cosas pero yo lo entiendo desde la cercanía a la piel para la imaginería devocional. Para otra cosa sí que hay otras maneras de entenderla o de expresarse.

"No somos el ombligo del mundo, pero aquí hay que morir sí o sí. Ser sevillano y sentirlo, que es más importante que serlo, es un regalo de Dios"


-Eres uno de los imagineros que muestran mayor virtuosismo en la policromía, ¿confiarías tu talla a un pintor para que le dé vida con óleos?

Le daría una obra que me hiciese para mí, pero no un encargo. Y lo haría solo por curiosidad porque disfruto tanto pintando que me fastidiaría a mi mismo (risas). Además lo más probable es que lo hicieran mejor que yo y me daría coraje de ya no volver a tener una obra mía completa porque ya le tendría que pedir que me lo hiciera siempre. Mejor como estamos (risas).

-¿Hay alguna obra que sea tu ojito derecho?

Todas mis obras tienen algo de mi, pero hay algunas que por lo que representan o por circunstancias llegan más. Con el Cristo de la Salud de San Rafael de Jerez tengo muchas vivencias y no dejan de llegarme cosas que ocurren respecto a Él. Lo hice en un momento duro de mi vida. Esa Imagen se llevó mucho de mí, sin desmerecer las demás.


-¿Qué sueño te queda por cumplir?

Ufff, muchísimos, pero el mayor de todos es que no me falte el trabajo y mi hijo esté siempre orgulloso de su padre, y que la gente respete mi trabajo a los largo de la historia. Obras soñadas me quedan muchas. Me encantaría que una Imagen Titular mía  fuese a la Catedral en Semana Santa, un misterio para Sevilla.....hay tantos sueños....lo que le tengo es que dar gracias a Dios de la suerte que a día de hoy tengo y de todo lo que ya he vivido.

-Y por último: ¿qué es para ti Sevilla?

Mi casa, mi cosquilleo en el estómago, mi todo. Sevilla me puede, es algo inexplicable. Me da tanta felicidad en todo lo que me ha ofrecido...Sevilla tiene tantas cosas bonitas para disfrutar de ella, que no tenemos derecho a maltratarla. Hay que cuidar lo que tenemos y admirar lo que hay fuera, que también es una maravilla. No somos el ombligo del mundo, pero aquí hay que morir si o si. Ser sevillano y sentirlo, que es más importante que serlo, es un regalo de Dios.

-Muchas gracias, Fernando.

Muchas gracias por vuestro interés.

Fotografía: Sergio Borrero para cuartotramo.com