ENTREVISTA A DAROAL


David Romero (Sevilla) y Francisco Rovira (Yecla, Murcia), son Licenciados en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona en la Especialidad de Imagen (Fotografía, Cine y Vídeo, 1992) y por la Universidad de Sevilla en la Especialidad de Conservación y Restauración de obras de Arte (1996).

Desde 1996 forman juntos en Sevilla el Taller Daroal, en el que trabajan distintas disciplinas artísticas como la fotografía, el diseño, el dibujo, la pintura, la escultura y la restauración.


"La responsabilidad es exactamente la misma pintando para Sevilla o para fuera"



-En primer lugar, enhorabuena por el Cartel de la Semana Santa de Jerez y por la repercusión que ha tenido. ¿Cómo llegasteis a elegir esa mezcla de técnicas?

Muchas gracias lo primero. Para nosotros este encargo ha sido muy especial por la admiración que siempre hemos sentido hacia Jerez y su Semana Santa. Ahora mucho más, si cabe, después de bucear en su esencia a través de las buenas amistades que hemos forjado desde que fuimos designados como cartelistas, hace ahora un año.

En todo momento afrontamos el proyecto con mucha responsabilidad e ilusión, y para ello hemos empleado todas nuestras armas, tanto técnica como conceptualmente. En el cartel hay diseño, hay escultura y hay pintura, tres disciplinas que trabajamos habitualmente en el taller. El resultado ha sido una propuesta muy pensada, muy trabajada y también muy arriesgada, sin duda, pero somos conscientes de que este tren pasa solo una vez en la vida y creemos que era nuestra obligación plasmar el sello “Daroal” en su más pura esencia.

Es un cartel concebido por y para la ciudad de Jerez en toda su magnitud, con su idiosincrasia, su forma de ser y de sentir. Una obra que nos ha marcado mucho antes, durante y después de su ejecución, y que agradeceremos eternamente a las personas que depositaron su confianza en nosotros para realizarla.


-¿Se pinta igual para Sevilla que para fuera?

Naturalmente que sí. La responsabilidad es exactamente la misma. No podríamos entenderlo de otra manera. En nuestra corta andadura como cartelistas hasta ahora todos los encargos, por un motivo u otro, han sido muy especiales, y no siempre se han hecho para Sevilla.

-Tenéis por delante pintar el Cartel de Las Glorias de Sevilla, ¿cómo lleváis este encargo?

La verdad es que afrontar en el mismo año un cartel de la Semana Santa, otro de Fiestas Patronales (Salteras) y el cartel de las Glorias de Sevilla está resultando un poco de locos, porque no acabamos de finalizar un largo proceso con el de Jerez y la Oliva (ejecución, fotografía, imprenta, presentación, medios de comunicación y redes sociales), cuando, sin apenas respirar, ya tenemos que empezar otro nuevo desde cero, con todo lo que eso conlleva. Pero bueno, esto es y será ocasional, y ya estamos metidos en faena otra vez, con el mismo compromiso de siempre.

"La principal aportación de la carrera universitaria en Bellas Artes es la enseñanza de la disciplina de dibujar, modelar y pintar todos los días. Es un entrenamiento diario durante años tanto manual como mental"


-Al margen de ese cartel, ¿en qué proyectos artísticos os encontráis en la actualidad?


Al margen de los carteles, trabajamos en los proyectos habituales del taller, que son dibujo, pintura, escultura y restauración, tanto de temática religiosa como profana. En este segundo plano hemos expuesto en la feria internacional JustMad 2019, una muestra que celebró su décima edición a finales de febrero en el Palacio de Neptuno de Madrid, y que es actualmente uno de los referentes de vanguardia dentro de la escena de arte emergente de nuestro país, donde hemos sido seleccionados para participar junto a más de sesenta expositores de países de todo el mundo. Este es, sin duda, el proyecto más importante que tenemos ahora entre manos, en el que van mucho trabajo y mucha ilusión.

En temática religiosa acabamos de realizar la portada y contraportada de la revista “Estrella” y el del Vía Crucis del Santísimo Cristo de los Desamparados, de la iglesia del Santo Ángel de Sevilla, ya como Asociación de Fieles. Nos encontramos en pleno proceso del cartel de las Glorias de Sevilla.


-Los dos tenéis estudios universitarios en Bellas Artes, ¿lo consideráis necesario para dedicarse al arte?

Claro que consideramos la formación universitaria muy importante, aunque no absolutamente necesaria para dedicarse al arte. Hay multitud de casos de artistas autodidactas, o con otro tipo de formación, que ofrecen la misma calidad en sus trabajos. Algunos incluso más. Por supuesto que es significativa, pero no una condición sine qua non.

"No puede ser que la gran mayoría de los carteles no sean remunerados económicamente. Esto es algo intolerable en cualquier institución, mucho más cuando se trata se organismos oficiales"


-¿En qué medida ha influido en vuestra producción artística?

Para nosotros la principal aportación de la carrera universitaria es la enseñanza de la disciplina de dibujar, modelar y pintar todos los días. Es un entrenamiento diario de cinco años (ahora creo que son cuatro) mental y manual, que permanece ya para toda la vida;esto es muy importante porque te crea un rodaje que antes no tenías, y que resulta luego muy útil y necesario cuando se terminan los estudios. Es una plataforma que te enseña a sacar de forma disciplinada lo que ya traías dentro. También es esencial la experiencia de crecer junto a otros compañeros, cada uno con su técnica y su discurso, que en nuestro caso además fue primordial, porque fue en la carrera donde nos conocimos.

Por supuesto es importantísima la formación técnica de las diferentes disciplinas artísticas, pero eso también se puede aprender fuera.



-¿Tenéis alguna obra en mente que estéis deseando realizar?

No tenemos ninguna obra que estemos deseando realizar especialmente, aunque hay trabajos que nos gustan más que otros, como es natural. Además, cada uno tenemos nuestras propias preferencias en ese aspecto.

-¿Cómo veis el mundo de la cartelería cofrade en la actualidad?

El mundo de la cartelería cofrade vive una época dorada en la actualidad. Proliferan carteles de todo tipo; aparte de los de Semana Santa, coronaciones y salidas extraordinarias, muchas cofradías de penitencia y de gloria editan su propio cartel, creándose un inmenso panorama donde participan artistas andaluces de primer nivel. Pero llegados a este punto aprovechamos para dejar constancia de una protesta: no puede ser que la gran mayoría de los carteles sean no remunerados económicamente. Esto es algo intolerable en cualquier institución, mucho más cuando se trata se organismos oficiales. Se ha normalizado una realidad injusta para los artistas, que empleamos mucho tiempo y esfuerzo para la realizar estas obras, y que no ocurre en ningún otro ámbito relacionado con las cofradías (talla, orfebrería, bordado, diseño, flores, velas, música, vestimentas, etc.)

Cierto es que somos libres de aceptar o no el encargo, pero son muchos los factores que entran en juego y nos ponen en desventaja a la hora de decidir.

"El patrimonio es un legado que las cofradías tienen la obligación de preservar; no puede estar sometido a caprichos personales que muchas veces se han traducido en traumáticas transformaciones, sustituciones o malas intervenciones"


-¿Podéis contarnos en qué consiste vuestro universo del blog de DAROAL?

Daroal, aparte de ser un equipo de trabajo formado por David Romero y Francisco Rovira, es el nombre de una ciudad imaginaria, cuyas historias contamos en un blog desde 2007, y en Facebook desde 2015, donde constantemente se mezclan lo real y lo virtual a través de sus personajes y situaciones (que son muy peculiares), y que permite la interactuación de todo el que quiera formar parte de ese universo exclusivo, en el momento que lo desee.

-¿Qué necesita el mundo de las cofradías para mejorar en el plano artístico?

No sabríamos responder bien a esto. Las cofradías, como organismos vivos y autónomos que son, atraviesan por diferentes modas y corrientes a la hora de construir y/o sustituir su patrimonio, a veces con más, y a veces con menos acierto, pero esto es una opinión subjetiva. Lo único que sí nos atreveríamos a rogar es que tuvieran más conciencia de lo que significa su conservación.

El patrimonio es un legado que las cofradías tienen la obligación de preservar; no puede estar sometido a caprichos personales que muchas veces se han traducido en traumáticas transformaciones, sustituciones o malas intervenciones, como por desgracia ha sido, y aún es hoy, el caso de muchas imágenes y enseres. Llegados a ese punto creemos que es un mal menor guardar en un armario la pieza antigua, que al menos no se destruye, y cambiarla por una nueva, aunque sea de manera innecesaria y poco razonable. Pero lo prioritario debe ser la conservación y la restauración, antes de que su deterioro imponga otras actuaciones.

-¿Y Sevilla?

Esta pregunta se responde exactamente igual que la anterior. Sevilla no es un caso excepcional en este aspecto.

-¿Se puede dedicar al arte de las cofradías un ateo?

Claro que sí. Opinamos lo mismo que ocurre con la formación universitaria. Ser creyente ayuda a transmitir lo que quieres en una obra religiosa, pero ser ateo no te lo impide.



-¿Tenéis alguna obra que consideréis vuestro ojito derecho?

Para nosotros no existe ninguna obra que sea nuestro “ojito derecho”. Es como los hijos o como los dedos de la mano. Supongo que nos ocurrirá igual a todos. Pero claro que hay obras de las que uno se siente más satisfecho, eso es inevitable, aunque ya decimos que no podríamos mencionar solo una. Eso depende de cada etapa y la circunstancia en la que se haya realizado. Cada obra tiene su propia historia detrás, que la hace especial y única.

-¿A qué persona relacionado con el arte en Sevilla nos recomiendas para nuestra siguiente entrevista?

Para la siguiente entrevista, si no lo ha hecho ya, proponemos al que creemos el mejor dibujante que existe hoy en Sevilla, que se llama José Carlos González.

-Muchas gracias por vuestro tiempo