ENTREVISTA A JOSÉ NARANJO FERRARI


José Naranjo Ferrari, 1981. Cantillana. Cursa estudios en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla y  es licenciado en 2004 en la especialidad de pintura. Ha recibido varias becas artísticas y una beca de investigación predoctoral en el departamento de Pintura de la Facultad de BB.AA. de Sevilla, donde ha obtuvo el título de Doctor en 2013.


"Comentamos entre compañeros lo distanciado que están el sector festivo y cofradiero con el movimiento artístico contemporáneo de Sevilla. Son dos realidades que viven casi de espaldas"


-¿Cómo llegas a estudiar arte?

Siempre quise pintar, desde que tengo uso de razón  me recuerdo pintando o dibujando. A la típica pregunta: ¿Qué quieres ser de mayor? Siempre tuve claro que quería ser pintor. Con el paso del tiempo fui perseverando en esa meta profesional, contando siempre con el apoyo de mis padres. Intentaba estar en talleres extraescolares de pintura o vinculado a alguna actividad artística; era consciente que necesitaba una buena formación artística y académica, ya que tuve paisanos y amigos que me precedieron en esta misma carrera y los tuve como modelos a seguir. Tenía claro que estudiaría Bellas Artes y siempre fui encauzado en esa dirección, estudiando y haciendo lo que me gustaba.

Los años de formación y estudio  durante bachillerato artístico y la facultad  fue un tiempo de ilusión y disfrute, ya que estaba cumpliendo metas y desarrollando lo que realmente quería.

-Tu pintura es un retrato del paisaje donde el agua se vuelve pan de plata, ¿o viceversa?

Puedo decir que todo comenzó haciendo un retrato del Guadalquivir, un apunte del natural, donde el agua se volvió plata.

Pero en  realidad, en mi pintura no suelo retratar un paisaje o un territorio concreto; más bien construyo o compongo un espacio con referencias o evocaciones a un paisaje, que pocas veces es un lugar real, donde  uso el pan metálico como elemento vertebrador del cuadro, ya sea plata, oro o cobre. Con el pan metálico resuelvo plásticamente grandes superficies, perspectivas, territorios o espacios; el oro y el cobre lo uso para espacios de tierra y la plata para espacios de agua.


Anegación. 190 x 190 cm Mixta/madera.
Primer premio Certamen Virgen de las Viñas. Tomelloso.
Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena.

-¿Cómo llegaste a esta estética que ya es firma y marca personal?

Como he dicho antes, el hallazgo fue de forma fortuita y surgió pintando del natural en la asignatura de paisaje.  Casualmente entre los materiales y pinturas de esa semana tenía algún librillo de pan de plata, ya que de forma experimental estaba usándolo en otra asignatura, aunque sin conseguir ningún resultado relevante ni satisfactorio. Sin embargo, en esa búsqueda constante que supuso la asignatura de paisaje de la mano de Carmen Andreu, se reunieron todas las circunstancias. Tomando apuntes del natural en la Cartuja,  concretamente en el  jardín americano, llegué a  unas pasarelas situadas en la orilla del río, y al observar el entorno me encontré delante de una enorme superficie de agua que, visualmente por el potente destello del sol, la percibí como plata. Creo que la casualidad hizo que ese librillo de plata estuviera entre las pinturas ese día, e inmediatamente, a modo de apunte, plasmé esa potente masa plateada que percibía como síntesis de aquel lugar y de aquel momento.

Mi trayectoria en el paisaje era bastante correcta, pero siempre tuve la necesidad de encontrar un modo de romper la barrera y pasar  la línea de la corrección, y uso del pan metálico me lo permitió. A partir de ahí abrí un camino de investigación y experimentación en el que sigo trabajando  a día de hoy, siempre abierto al azar y el hallazgo, que desde el principio son fundamentales en mi trabajo sobre el paisaje.


 "Siempre tuve claro que quería ser pintor. Tenía claro que estudiaría Bellas Artes y siempre fui encauzado en esa dirección, estudiando y haciendo lo que me gustaba"


-Uno de los temas que tratas son las inundaciones y es sorprendente cómo encuentras la belleza en una tragedia, ¿se puede encontrar en cualquier parte?

Después de ese primer hallazgo  y comenzar a abordar en mi trabajo la representación fluvial, afloraron una serie de recuerdos, vivencias e imágenes entorno al río, paisajes de la memoria que antes habían pasado desapercibidos, pero que estaban ahí vividos y acumulados. Con los planteamientos que surgieron a partir de esos primeros trabajos, creo que esas ideas y paisajes de la memoria, encontraron un cauce de representación plástica para ser plasmados.  Fui sacando a la luz todas esas imágenes de inundaciones y crecidas en mi pueblo  que me habían fascinado.

Mi pueblo se encuentra justo en la confluencia de los ríos Guadalquivir y Viar, y desde niño he presenciado y visualizado innumerables crecidas que siempre se vivían como un acontecimiento extraordinario en el pueblo; unos lo vivían de forma trágica y negativa (recuerdo riadas en plenas navidades que dejaban a familias sin casa en días tan señalados), otros casi de forma lúdica, visitando las calles anegadas  como una atracción turística. A mí siempre me fascinó la grandiosidad y belleza que se producía  en el campo anegado, cómo surgían paisajes y visiones nuevas de mi entorno cotidiano, que de forma fugaz desaparecían. Por unos instantes, días o semanas el paisaje se transforma y alcanza una belleza y grandiosidad sublime, aunque normalmente pasa inadvertido y la atención se dirige a las cuestiones más vitales y materiales (a la catástrofe), precisamente ahí es donde la visión del artista rescata esa parte estética y la presento como otra forma de percibir un acontecimiento natural tan extraordinario.

Creo que la contemplación de nuestro entorno está asociada a muchos elementos, como nuestra memoria o valores culturales. La mirada desde el arte potencia esos aspectos, y es capaz de encauzar la mirada de los demás o de activar una lectura sobre el entorno que suele pasar desapercibida. En curioso cómo muchas personas al ver mis cuadros redescubren la belleza de un acontecimiento como las riadas, y normalmente vinculan mis cuadros a algún lugar cercano, vivido o con alguna relación emocional (aunque no tengan ninguna conexión o no sean lugares reales).


Cauce grande. 190 x 120 cm. Mixta/madera.
Finalista premio BMW y segundo premio en el XLVI Concurso Internacional
de Pintura Rafael Zabaleta. Museo Zabaleta.

-¿En qué trabajos te encuentras inmerso o qué planes de futuro tienes?

Actualmente estoy centrado en la pintura. Después de pasar etapas compaginando la pintura con la investigación sobre Ocaña, la tesis doctoral o la docencia; ahora puedo decir que, después de mucho tiempo, estoy encerrado en el estudio pintando y disfrutando de mi espacio de trabajo.
Como proyectos inmediatos, estoy  preparando obra para participar en varias ferias europeas con la galería María Aguilar, obra para algún concurso y preparando mi próxima exposición individual en el espacio Santa Clara de Morón, dentro de la programación  proyectarte´19. Además de otros proyectos que aun están en sus inicios.

Aunque ahora estoy dedicado casi en exclusividad a la pintura, espero volver pronto a la docencia, que es otra faceta de la disfruto y aprendo mucho.


"Cantillana de una forma u otra aparece en mi obra, ya no solo por su valor paisajístico, sino por la cultura de lo exuberante en el artesacro y las populares fiestas"


-Naces en Cantillana, ¿puede reflejarse tus raíces en tu obra?

Sin duda, creo que Cantillana de una forma u otra aparece en mi obra, ya no solo por su valor paisajístico dentro del paisaje fluvial, si no en otro aspecto que  también aparece en otros artistas del pueblo como el genial Ocaña; me refiero al gusto por lo rico y decorativo, que conecta con la cultura de lo exuberante en el artesacro y las populares fiestas de Cantillana. Realmente creo que ese trasfondo puede tener alguna conexión con el hecho de llegar a representar entornos naturales con recursos y  metales preciosos como oro, plata o cobre.

Por otro lado, en Cantillana la vinculación al río en inevitable, es un paisaje muy vivido y cotidiano. En cada salida o entrada a Cantillana, cruzo un río u otro, los observo casi involuntariamente en su día a día y creo que eso acaba proyectándose en mi trabajo.


Cartografía del azar. 60 x 30 cm. Mixta/ madera

-¿Y tiene el artista el deber de mostrarlos?

Pienso que eso es opción personal de cada artista. No creo que haya un deber, ni sea mejor o peor mostrar tus raíces en tu obra u ocultarlas acudiendo a otras realidades. Todo debe fluir y salir de forma natural.

-Has sido finalista –medalla de honor- en el Premio BMW de pintura, ¿qué te aportó?

De aquella experiencia me quedo con la alegría y la sorpresa de encontrarme entre los diez finalistas en un premio de esa relevancia y nivel, que sin duda ayuda a seguir trabajando en lo que crees.

A parte de lo bonito de la experiencia, me aportó nuevas amistades y compañeros en este mundo del arte, que sin duda es lo más gratificante. En el ámbito profesional también me abrió nuevas puertas y surgieron proyectos y vínculos de trabajo y ventas.


 "Las nuevas generaciones junto a generaciones de artistas ya consagrados estamos trabajando sin complejos en la pintura, dando visibilidad a una de las facetas más destacables de la cultura sevillana"

-¿Qué debe expresar un artista con su obra? ¿Y en tu caso particular?

Valoro la sinceridad y la verdad en la obra y el discurso de un artista, cada uno sabe lo que quiere y debe expresar en ella.

En mi caso, no hago grandes planteamientos ni pretensiones con mi obra. Parto de la pintura en sí misma, creo en la expresión y el valor plástico y expresivo de la obra, sin necesidad de tener que contener o lanzar un mensaje explícito. Partiendo de esa premisa, mi trabajo  plástico me ha llevado a un discurso sustentado en ciertos planteamientos o realidades de mi entorno vinculadas a la naturaleza que han ido surgiendo de forma natural.

No obstante, consciente que los artistas, aunque sea de forma casi inconsciente, nos expresamos a través de nuestras obras, utilizo la pintura para mostrar reflexiones personales sobre el medio ambiente; percepciones de un paisaje que pasan desapercibidas para la población general. Una vez que se muestra plásticamente el resultado de la mirada alternativa, el cuadro como reflexión o llamada de atención, el espectador asume su mensaje y es capaz de visualizar, de comprender y asumir los valores del paisaje que se representa.

"Un coleccionista del norte me comentó que sus últimas adquisiciones casi todos eran sevillanos o andaluces"

-¿Qué manías tienes en el estudio?

Creo que no tengo manías destacables en el estudio, simplemente lo disfruto y aprovecho todo lo que puedo. Prefiero siempre trabajar con luz natural, ya que el espacio es bastante luminoso, pero cuando es necesario  tengo que acudir a la iluminación artificial. Tengo la suerte de trabajar en un espacio que me gusta y en el que me siento muy cómodo; a veces se encuentra ordenado y limpio, otras como si hubiera pasado una autentica riada por allí, pero siempre está en funcionamiento, pintando o preparando soportes. Puedo destacar que soy muy concienzudo en el cuidado y preparación del soporte; que sea de buena calidad, buen acabado, preparo las imprimaciones, texturas…

Quizás se pueda considerar una manía trabajar casi siempre con ausencia de música. Cada vez paso más tiempo trabajando en silencio.


Evocaciones. 90 x 90 cm. (9 módulos de 30 x 30) Mixta /madera.

-¿En qué momento se encuentra la pintura contemporánea en Sevilla?
 
Sevilla siempre ha sido buena ciudad para la pintura y para pintores o artistas plásticos en general, aunque a veces afloran ciertos complejos. Creo que actualmente la pintura en Sevilla vive un momento dulce, de reconocimiento interno y externo. Se está apostando por la pintura desde muchos y diversos ámbitos, especialmente por una pintura actual, fresca y sincera, que la convierten en el mejor producto artístico contemporáneo de Sevilla. Las nuevas generaciones junto a generaciones de artistas ya consagrados estamos trabajando sin complejos en la pintura, dando visibilidad a una de las facetas más destacables de la cultura sevillana.

Precisamente en la exposición del premio BMW, un coleccionista del norte me comentó que actualmente la mejor pintura contemporánea en España se hacía “de Madrid para abajo” y que en sus últimas adquisiciones casi todos éramos sevillanos o andaluces.

-¿Qué medidas tomarías para seguir aumentando la cultura artística en Sevilla?

Pienso que la cultura artística en Sevilla es más amplia y rica de lo que a veces creemos, pero tiene demasiadas barreras internas, falta fluidez y comunicación entre los distintos agentes que la componen. Por ejemplo, a veces comentamos entre compañeros lo distanciado que están el sector festivo y cofradiero de la ciudad, con el movimiento artístico contemporáneo, con los pintores y la pintura contemporánea de Sevilla. Son dos realidades que viven casi de espaldas. Creo que una buena medida sería abrir puertas, desde ambas partes, nos enriqueceríamos todos y sobre todo se enriquecería la cultura en Sevilla.

-Muchas gracias por tu tiempo, José.

Gracias a vosotros.