ENTREVISTA A CHEMA RODRÍGUEZ


Chema Rodríguez, Córdoba, 1988. Artista plástico.

"[...]Para acometer este empeño en el caso de Chema Rodríguez me parece oportuno arrancar de un modo confesional, personal y arriesgado. Realizar una aproximación crítica a su trabajo conlleva una sensación de dificultad extra: por su perenne curiosidad e indagación; por su manera de estudiar géneros, técnicas, temáticas y materiales y por su manera de asimilarlos para luego ofrecerlos como un conjunto de imágenes y juicios, de una manera lúcida y caústica, robusta e infractora. Cuando uno ya asume con claridad esa constante pugna, es cuando se atreve a sugerir una revisión del modo de mirar su propuesta, para dar con el matiz que le otorga su sentido propio, su carácter distintivo."
Javier Ubieta.




"Prefiero siempre a referentes que aún están vivos y no son tan maestros, sino que saltan a la zanja sin miedo a que se les encallen las manos"




¿Cómo llegas a dedicarte al arte?

Sinceramente no lo sé, tengo la creencia de que se unieron una serie de factores que me empujaron a decidirme por la “disciplina” artística. Probablemente entre esos factores se encuentre mi pérdida de audición debido a un daño neurológico -la hipoacusia- que causó cierto enclaustramiento en el cual intentaba nutrirme con cualquier asunto que tuviese que ver con el timeline tan extenso del arte a través de la historia.

Entre otras cosas, sí que empecé a dibujar desde pequeño, pero claro sin la conciencia quizá que le aplico hoy día. Y hasta entonces, he procurado no alejarme nunca de las imágenes.

¿Cómo es tu proceso de creación?

Mi proceso en general gira en torno a la exploración. Siempre parto de una idea concreta, la cual hace que me vaya encontrando con ciertas limitaciones que son un constante en la evolución de la pieza desde el primer gesto hasta el cierre de ésta. es un proceso que al carecer de referencias externas, genera altibajos, con pausas para hacer pruebas en otros soportes, a modo boceto que después aplico a la pieza general, se basa en la generación de distintas texturas y gestos, jugando y arriesgando con total libertad, desaprendiendo y emprendiendo un camino más intuitivo que no automático, sino con más solidez de pensamiento en cuanto a generar lecturas que trasciendan la barrera establecida entre las nociones racional-irracional, para tener presente el papel del azar en la vida así como la intuición en materia de herramienta cognitiva y creativa.

En tu obra puede verse crítica social. ¿Qué mensaje quieres transmitir con tu obra?

Bueno, lo de transmitir mensaje es únicamente una intentona, ya que las lecturas que puedan generar en un espectador puede ser totalmente contraria a mi intención inicial. Tengo algunas piezas que pertenecen a otras series, como por ejemplo la serie “Episodios nacionales”, “Andalucía”  que son como escondites donde intento generar lecturas ácidas, cachondas, de lo que es la actualidad social española. Me ha gustado siempre especialmente, por cuestiones de memoria, el periodo de la guerra civil española, que es un tema que en mi opinión, nunca debería de perderse.



¿Qué próximos proyectos tienes en mente?

Tengo varios en papel que me gustaría poner en marcha el próximo año. Aunque ando especialmente centrado en un proyecto que llevaremos a cabo Rafael Jiménez y yo en el VII Encuentro internacional de poesía que se da cita en Puente Genil (Córdoba) el cual girará en torno a la figura del poeta Juan Rejano e intentaremos plasmar la necesidad de recordar y con ello poner en valor la figura de poeta pontanés a través de una serie de acciones que se llevarán a cabo en este lugar donde dialogaremos desde la propia pintura, a la instalación y a la videocreación con la memoria y figura de Juan Rejano.

¿A qué te hubieras dedicado de no haberse cruzado en tu vida el arte?

Lo he pensado pero nunca he llegado a una respuesta concreta. Siempre he procurado no alejarme demasiado de las imágenes. Aunque he desempeñado distintos trabajos a lo largo del tiempo con el único fin de subsistir. Estoy convencido de que a algo relacionado con la imagen comercial.


¿Qué referentes tienes?

Considero que la historia hasta nuestros días, en materia artística, está llena de referentes donde puedes dar pequeños sorbos, ya sea bien para motivarte o para nutrir un abanico de ideas. No hablo solamente de pintores, sino de cualquier persona que haya sido capaz de seguir adelante dándole un poco igual los cuestionamientos o las “modas”. Miquel Barceló es probablemente un referente actual perenne para mí, entre tantos otros, por su constante curiosidad, ha hecho lo que le ha dado la gana siempre. Después tengo referentes que lo son por cercanía, generalmente amigos o conocidos, como Antonio Ortiz, Rafael Jiménez, Miguel Scheroff...Tengo muchos. Está bien tener como referente a los grandes maestros de la historia del arte, pero prefiero siempre a los que aún están vivos y no son tan maestros, sino que saltan a la zanja sin miedo a que se les encallen las manos.



¿A quién consideras compañero y a quién no?

Bueno, un compañero es aquel quien te apoya y te da algo de aliento porque hay veces en las que el camino se suele complicar bastante… Afortunadamente tengo algunos bastante buenos con los que mantengo, a pesar de la distancia, unas charlas casi asiduas bastante interesantes, en Sevilla he hecho buenos compañeros a pesar de mi corta estadía en la ciudad, que de un modo u otro me acercan a lo que se cuece.

Y a quién no considero compañero, pues al que realiza precisamente lo antónimo de lo que es un compañero. Y de estos últimos hay bastantes.

¿Qué es el arte?

En mi opinión, para definir el arte creo que sería un error posicionarse a partir de una disciplina en concreto dentro de este ámbito, sobre todo tratándose de un ámbito cuyas fronteras están cada vez más difusas. El arte de un tiempo a esta parte viene desde la apropiación y posterior reconversión para generar una serie de lecturas que al fin y al cabo uno busca que le den coherencia de cara a muchos factores, desde el nivel emocional; durante la propia producción de determinadas piezas, hasta la propia subsistencia del individuo a través de un campo que le apasiona, de cara al mercado.

Pasar a definir el arte, teniendo una actualidad como la que tenemos, es como meterse en una ciénaga. Hay muchas personas muy buenas, que no tienen bombo y que hacen arte por sólo pertenecer al mundo.




¿Es difícil alcanzar un sueldo a través del arte?

Es bastante difícil, al menos en España. El comedero es pequeño y hay una jerarquía muy pronunciada en cuanto al reparto de grano. Entiendo que las galerías, al igual que los artistas, tienen que subsistir y acudan casi siempre al proyecto cuyo autor va a generar un nivel de ventas que permita la subsistencia. Afortunadamente están surgiendo galerías que dan oportunidad a autores más “outsiders” de mostrar sus piezas, creando colectivas con diálogos entre ellos muy interesantes. No sé, quizá falta también una unión sólida entre autores, generar proyectos conjuntos, cooperación… Tengo compañeros totalmente outsiders con una energía envidiable, y que sin embargo tienen que dedicarse a varias actividades laborales para el simple hecho de mantener el gasto de material necesario en un proyecto concreto. Así que, generalmente si es difícil alcanzar un sueldo dedicándose exclusivamente a la producción artística.

¿Un sueño cumplido?

De momento creo que ninguno.

¿Alguno por cumplir?

Tantos que para esta respuesta generaría un párrafo inmenso. Me gustaría enormemente exponer fuera de España, ver si mi obra funciona junto a la de autores extranjeros, hacer nuevos contactos, la valoración...

Me gustaría que a nivel gubernamental, en España, cambiasen un poco más las tornas en cuanto a esta disciplina.




¿Qué manías tienes en el estudio?

Mi taller es un lugar donde todo está colocado con un fin, me gusta realizar pruebas sobre soportes de distinto material, cargas que evolucionan según su secado y que generan unas texturas que me sirven para inspirarme en nuevas piezas. Es un lugar donde el salitre y la humedad hacen mella y que hay que saber leer para ver o preveer que se puede generar posteriormente. Entonces lo tengo todo patas arriba pero totalmente ordenado. El suelo está más limpio que la mesa de trabajo, propiamente dicho. Aunque mi peor manía es la interrupción, de 9 a 7 no existo para nadie.

¿En qué momento se encuentra el arte contemporáneo en Sevilla?

Creo que Sevilla en estos momentos tiene un buen nivel en cuanto a personas que tienen algo que decir. Ha habido proyectos muy interesantes en curso, sin embargo, en mi opinión considero que quizá hay mucha polarización.

¿Qué medidas tomarías para seguir aumentando la cultura artística en Sevilla?

Sevilla anda muy bien nutrida en sus variables culturales, programa hay mucho, muy diverso y bastante rico en cuanto a calidad.

Quizá en el aspecto del arte contemporáneo, considero que podría ampliarse el rango de riesgo por parte de las diversas galerías dando -o bien probando- oportunidad a proyectos individuales o colectivos que podrían resultar muy interesantes

Muchas gracias.

A vosotros siempre.